estoy enfadada con Soraya

miércoles, 30 de abril de 2008

Siete de la tarde, salgo de trabajar y subo al autobús. Como la parada es la primera de la línea, nos esperamos un poco para salir, aunque no demasiado. Puedo sentarme, no hay mucha gente. Mientras espero leo "El enigma de París" de Pablo de Santis. "Intuir es recordar; por eso la experiencia es la maestra de la intuición; ésta no es sino una forma especializada del recuerdo".

Detrás se sientan dos mujeres, madre e hija, no lo supongo, hablan entre ellas y aparece varias veces la palabra mamá. Me congratula comprobar que no hablan muy alto, bajan educadamente la voz y se cuentan sus cosas. Al ratito suena un móvil con uno de esos espantosos timbres que se anuncian machaconamente. Y se acabó la cortesía.

La hija que hasta el momento hablaba de forma tranquila, empieza a hacerlo casi gritando. En un momento le dice a su invisible interlocutor “estoy enfadada con Soraya” y con esa gran variedad de expresiones que existen en el mundo actual, repite la frase varias veces, “estoy enfadada con Soraya”. Pobre Soraya, sea quien sea. Todos los viajeros la compadecemos.

Se oye un murmullo de satisfacción y de descanso cuando las dos bajan del autobús. Nos miramos los pasajeros que quedamos con sonrisa cómplice. Ha repetido tantas veces la frase y en voz tan alta, que hemos acabado todos enfadados con Soraya, sin saber quien es y sin saber porque.




© 2008 Alma

3 hablaron con Alma:

Anónimo dijo...

Debe ser amiga de Mary, la rapera XD

Si es que no falla, móvil y autobús son una combinación peligrosa.

;p

Anónimo dijo...

porque no es lo mismo que por qué. Si tienes un blog deberías cuidar esas cosas.

pepa mas gisbert dijo...

Gracias. Las correcciones son siempre bien venidas aunque sean anónimas.

Publicar un comentario

di lo que quieras, estás en tu casa