Mostrando entradas con la etiqueta en mi voz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta en mi voz. Mostrar todas las entradas

sigo manteniendo activa la pereza

domingo, 18 de noviembre de 2012



ilustración de Raúl Soldi

no hay más espejos

miércoles, 4 de julio de 2012

ilustración de Eric Dinyer


un poema de Luis Recuenco en mi voz







Hoy sé que la verdad no está en esa luz clara,
ni se revela impúdica delante de un entierro,
ni resplandece orgullosa tras un juez triste y dudoso 
ni empaña los espejos de mis muchos hoteles 
cuando me afeito y me miro y sangro entre mis lágrimas. 
Renuncio a esa verdad que de verdad no era 
la que me hirió la vida y humilló mi espalda 
y me hizo hincar una rodilla joven 
en un suelo plagado de espinas de futuro 
y me robó entre llantos un cielo promisorio. 
Hoy he sabido al fin que es una impostora 
que usó siempre las ropas de mis vanos sueños 
y me engañó la vida y me tumbó en el suelo 
donde al morir intuyo su cara tras un velo 
de certezas que adoré y adoro aún, muriendo. 
No hay más espejos ni espuma ni cuchillas 
para quien ya no hay hoteles ni encuentra un cielo.

la suave piel de la anaconda

miércoles, 2 de mayo de 2012



descubre anacondia


a Raúl Ariza
magnífico escritor
mejor amigo
    








...Y en el fondo del agua magna, 
como el círculo de la tierra, 
está la gigante anaconda cubierta de barros rituales,
devoradora y religiosa...

del poema ALGUNAS BESTIAS de Pablo Neruda


hambrienta de humanas bestias
me sumergí en el agua magna de tu palabra
para ser devorada por tus abrazos de anaconda
amanecí en suave piel
danzarina ondulante
cubierta de barros rituales
presta a morder la manzana
rabiosamente naranja
que has escondido en las páginas de un libro
persistente pecadora soy 
envuelta en la suave piel de la anaconda quedo 


*** presentación del libro en Valencia el 11 de mayo, más información aquí

cinismo

domingo, 22 de abril de 2012

ilustración de Alberto Vargas

un poema de 
Lina Zerón 
en mi voz



¿Remordimientos yo? 
Qué va. 
Si para dormir exhausta
cuento mis pecados cotidianos en vez de borreguitos negros.
Con el roce de tus labios, 
con mis ganas de vivir me atraganto, 
con las escamas de tu lengua, 
entre mis recuerdos y tu olvido, 
entre tus muslos y los míos, 
entre mi edad madura y tus ojos de niño 
voy al sueño.

¿Por qué tú nunca estuviste en mi ciudad?

domingo, 25 de marzo de 2012

ilustración de Maria Lavezzi

un poema de Sergio Borao Llop en mi voz









Siempre otras luces, siempre otras aceras, 
salpicando tu paso, siempre otras esquinas 
alejándote de mí, como un destierro. 

Y aquí en lo cotidiano mirándonos, 
día a día mirándonos sin llegar a comprender, 
día a día comprobando sin asombro el absurdo 
que supone fingir que estamos vivos, 
que nunca nada ocurrió, como un silencio cómplice 
que parece negar las puertas entreabiertas del pasado. 

Pero son otras puertas, otras habitaciones, 
nunca es el mismo hotel, nunca la misma calle; 
otras son tus palomas, otros tus soportales, 
nunca es la misma plaza, aunque sea la misma. 

¿Pero por qué jamás estuve en tu ciudad? 

Yo quisiera habitar tus parques en secreto, 
llenar tus galerías con el tono cansino 
de mi voz que te nombra y te celebra 
aun cuando nada escuchen tus cornisas; 
vagar por los pasillos que nunca conocí 
y que acaso ya nunca, nunca conoceré, 
porque otra es mi ciudad, 
aunque ahora y aquí, mis ojos en tus ojos 
crean reconocerse y encontrarse, 
pero sé que también esto es mentira, 
que es tan sólo mi cruel esperanza de mendigo 
y que esos ojos que me miran tristemente 
tampoco son tus ojos ni soy yo lo que miran 
y esta no es mi ciudad 
y acaso tampoco sea tu ciudad, tan lejana, 
o tan cercana, ¿cómo vamos a saberlo? 
pero en todo caso, en otra parte, 
en otro espacio o tiempo 
__________________ya irreconciliable. 


no hay humo en mis ojos

lunes, 19 de marzo de 2012




relato incluido en el libro MICRORRELATOS FALLEROS 
patrocinado por LEVANTE-EMV




en mi voz    



Roma, 19 de marzo, 12 de la mañana. Salgo de convencer a un cliente de que imprima sus folletos con nosotros. Ha sido extenuante. Unos niños explotan un petardo en la acera, ríen, es su primera vez. El más pequeño empieza a llorar porque el humo se le ha metido en los ojos. La suave brisa me acerca el olor a pólvora, lloro también, no hay humo en mis ojos, solo añoranza en mi alma.

lluvia

jueves, 1 de marzo de 2012


ilustración de Claudia Navarro

poema de Juan Gelman en el que me inspiré descaradamente para mis palabras naúfragas

en mi voz




hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la mujer
entra a la casa por la ventana y no por la puerta
por una puerta se entra a muchos sitios
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo
pero no al mundo
ni a una mujer
ni al alma
es decir a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así
como hoy que llueve mucho
y me cuesta escribir la palabra amor
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran
y cuándo
y cómo
pero el alma qué puede explicar
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca
palabras que naufragan
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca
escribirá
como el silencio que hay entre dos rosas
o como yo/que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia
a la lluvia
a mi corazón desterrado

los primeros rayos

lunes, 23 de enero de 2012

ilustraciónd de James (Lluís Pons)

un poema de Marta Alberca en mi voz




¿Has probado el sabor a madrugada?
Sí, ese que parpadea en el estomago,
cuando recuerdas las caricias regaladas
a tu amante hoy furtivo al descubierto.
La madrugada sabe a café en la misma taza,
suena a cucharillas amarillas,
desparejadas, heredadas de extraños,
que vigilan la sala en marcos de cerezo.
Huele a tu aroma en las arrugas de mi pelo,
en el dorso de mis muñecas,
en el beso tierno sobre la palma de mi mano.
Me sonríes y te comes mis labios,
abro mis muslos y me siento en tu sorpresa,
cierro tus párpados con los míos
para que no veamos terminar estas horas fugaces,
de madriguera...
Y los primeros rayos impregnan las copas
que bebimos ayer,
sin agotar el deseo,
ese licor traicionero,
dueño y señor de nuestras voluntades,
amigo fiel de nuestras añoranzas.
Pero esta mañana la melancolía ,
me esperará fuera,
cuando traspase el umbral de mi casa,
y descanse abrazada a estos tiernos recuerdos.

Sharim desiste

sábado, 17 de diciembre de 2011



“Un niño con hambre es el futuro rotoGabriel Impaglione

Veo a Sharim de pie
incomprensiblemente de pie
con sus piernas de papel
su vientre hinchado
extrañamente contrapesa su inexistente músculo
no lleva pañales
no hay nada que defecar
si acaso ese pájaro que canta en su interior
y que picotea sus entrañas
Sharim es una jaula que encierra al hambre.
No se si su piel es suave
no puedo acariciarle a través de la pantalla de plasma que nos separa
no se si está solo
pero sus ojos son huérfanos que se mueven sin ver
porque el sol del hambre quema y mutila la inocencia
Sharim se balancea
está oyendo la música de la cuchara y del plato
del arroz que le envié
¡corre Sharim! ¡corre! ¡detrás de ti!
mi grito es seco como lo es el rostro de la agrietada tierra
veo la media luna roja
¡corre Sharim! ¡corre!
la herida del hambre no deja cicatriz
te paraliza
maniata tu ansía y tu cordura
te hace morir la vida de rodillas.
Veo sombras correr
ondulantes bajo la despiadada luz
dejan atrás a Sharim
invisible a sus agonizantes miserias
¡coged a Sharim! ¡cogedle!
no dejéis que sucumba a los perros hambrientos que le habitan
nadie me escucha
el hambre no tiene oídos
solo boca, una enorme boca sin dientes que devora el alma
¡coged a Sharim! ¡cogedle!
llevadle allí donde vais, a la pequeña esperanza del paraíso ambulante
resucitadle.
Pantalla negra
Sharim desiste
pongo una lavadora, tiendo la ropa
me detengo en lo nimio
no quiero que lo universal me estalle en la cabeza
abro la nevera y veo el plato de arroz que sobró ayer
lloro...

el amor empieza

lunes, 24 de octubre de 2011





ilustración de Gwenda Kaczor


un poema de Roberto Juarroz en mi voz





El amor empieza cuando se rompen los dedos
y se dan vuelta las solapas del traje,
cuando ya no hace falta pero tampoco sobra
la vejez de mirarse,
cuando la torre de los recuerdos, baja o alta,
se agacha hasta la sangre.

El amor empieza cuando Dios termina
y cuando el hombre cae,
mientras las cosas, demasiado eternas,
comienzan a gastarse,
y los signos, las bocas y los signos,
se muerden mutuamente en cualquier parte.

El amor empieza
cuando la luz se agrieta como un muerto disfrazado
sobre la soledad irremediable.

Porque el amor es simplemente eso:
la forma del comienzo
tercamente escondida
detrás de los finales.


lluvia de octubre

jueves, 13 de octubre de 2011




ilustración de Alma Dominguez

        
un poema de José Luis García Herrera

en mi voz


Con el olor de la lluvia se aproximan
las remotas caravanas del recuerdo.
Abandonan su equipaje de añoranza
en los portales de una calle anónima.
El sabor de la lluvia posee aromas de infancia,
cadencias de lavanda y pellizcos de ciclamen.
Un tapiz de intenso gris cubre la argamasa del cielo
y las copas de los árboles recortan el paisaje
con la dimensión de un adiós o un hasta luego
que busca semillas de sol en la distancia.
El olor de la lluvia, de la tierra mojada,
nos recoge en el claustro de la meditación,
en el aula reservada para aprendices de náufragos
condenados a ser eternos arlequines de agua.
En estas horas escritas con zumo de limón
las lágrimas pesan como goterones de plomo,
como las monedas sin lustre de la tristeza
hurtadas de la hucha secreta del corazón baldío.
El viento pregona los poemas de la ausencia
entre los portales de la ciudad vencida por el agua;
y una voz solitaria, ebria de roble y de tanino,
acuña el silencio en el vaho de la ventana.
La lluvia es el poema de los que se fueron.

tirar la piedra y no esconder el alma

domingo, 3 de abril de 2011







poema de José Ángel García Fernández en mi voz



Vale la pena atar en corto el viento
que duerme en las rendijas de tu espalda;
archivar tus reproches, componerlos,
consultar mis defectos con tu almohada.
Vale la pena hilar lana más fina,
vender en el rastrillo mis maletas,
no conocer más bar que el de tu esquina,
halagarte aunque aburra a las macetas.
Tirar la piedra y no esconder el alma,
suplicarle a la Virgen del momento,
ocupar mi lugar tras tu pancarta.
Quererte sin tener miedo a tus miedos,
trabajar en el vuelo de tu falda,
salvarme de la muerte por tus pelos.

si me pides un bolero

domingo, 20 de marzo de 2011





en mi voz 
si me pides el bolero que soñaste
al recordar mi piel contra la tuya
perdidos en una nota
atados por un abrazo
te lo doy muy despacito
que cruce el invisible sendero
que nos separa
para que lo bailes
sin estar conmigo
para que lo bailes
como si estuvieras conmigo
si me pides un bolero
te lo doy
e impregnada de su son
repito
si me pides un bolero
te lo doy,
te lo doy
porque te quiero


© 2011 pepamas

si te apetece, escucha la canción "Si me pides un bolero" de Frank Delgado, aquí

culpas obsoletas

martes, 8 de marzo de 2011


ilustración de Teresa Moore

poema de Gioconda Belli en mi voz




¿Cómo será, me pregunto,
no sentir incesantemente
que una debería ocupar varios espacios al mismo tiempo?
No pensar, mientras se tumba una con un libro,
que se debería estar haciendo otra cosa.
Asumir, como hacen los hombres,
la importancia del tiempo
que dedicamos al propio enriquecimiento.
Las mujeres
tenazmente sentimos
que le estamos robando tiempo a alguien.
Que quizás en ese preciso instante
se nos requiere
y no se cuenta con nosotras.
Precisamos
todo un entrenamiento
para no borrarnos, minimizarnos,
constantemente.
¡Ah! ¡Mujeres, compañeras mías!
¿Cuándo nos convenceremos
de que fue sabio el gesto
de extenderle a Adán
la manzana?

rutina

lunes, 21 de febrero de 2011


Poema prestado por Juanma Titos, querídisimo amigo.


Y me quedan las hojas.
Tiemblan los números de la semana
y un lunes se estremece
porque el sábado y domingo no fueron agradecidos.

Hace calor. Igual hace un año
y muchos años que sucede lo mismo,
lo mismo dentro de otros tantos...
toca el cansino ritmo de las estaciones.

Y mancho las hojas.
Dejo aquí mi eternidad,
embajador de lo que tú, ahora, sientes.

Y pasan los martes,
la sangre muda,
las manos quietas y el corazón
tan intranquilo.

Pero me quedan las hojas
para tumbarme en sus vocales,
lamentar tanto abandono. Pedir.

¿Me daría alguien una escalera..?



en mi voz

se vende el alma

viernes, 11 de febrero de 2011




poema de Pascual López en mi voz


Anoche bailaba la manzana
sobre la espuma tórrida del mar
mientras en la azotea del Corte Inglés
Marilyn repartía sus besos...
Y yo, como un trapo mojado,
con penachos de palmeras
inclinándose hacia el fango,
sediento de viento y de lluvia
—escasa pero lluvia al fin—
fuí a bailar con la manzana
pleno de los besos que Marilyn,
entre la multitud borracha
de luces y colores esperpénticos,
me lanzó tan solo a mí:
¡Se vende el alma!
¡Se compra el tiempo!
¡Se vende el alma!
¡Se compra el tiempo!
Pero que no trascienda
más allá de los estantes,
que no suenen las luces
y no reverbere la música...
Se permite, acaso, a Marilyn,
que compre o venda lo que quiera,
o nos regale su risa
o quizás los cántaros pálidos de sus pechos
mágicos como sus ojos o su pubis.
¡Se vende el alma!
¡Se compra el tiempo!
Pero borracho de amores y de luna
de absenta y de fuego
que no trascienda:
Que el alma es escasa
y el tiempo no nos cabe en las alacenas.
Y si acaso la manzana ya no danza
absortas sus caderas
en el orgasmo espurio de las olas,
y Marilyn Monroe
desde la azotea del Corte Inglés
se vuelve y llora
mientras el asfalto impasible
consume personas, coches,
incertidumbres, notas,
luces, océanos, perplejidades...
¡Se vende el alma!
¡Se compra el tiempo!
Pero que no trascienda.

en el orden que prefiera

sábado, 22 de enero de 2011


ilustración de Aurora Lopez

poema de Santiago Montobbio en mi voz



A veces empiezan bien mis sueños, y entonces
pueden llegar a ser playas de África
o improbables pasajes de avión hacia el deseo.
A veces empiezan bien mis sueños, a veces me recuerdan
lugares que no he visto y en los que fuimos tan felices,
lugares anónimos, antiguas cartas, aventuradas huidas
y si hay suerte pueden llegar a ser incluso
unas cuerdas vocales que afinan su voz
entre unas piernas.
Porque a veces empiezan bien mis sueños.
Pero otras se despistan, por lo común se cansan y así
suelen acabar teniendo el mismo rostro
que la casa Batlló, pues ociosos y torpes se recuestan
en demasiados bares, en demasiadas tardes,
estúpidamente llenos de Rambla Cataluña y Paseo de Gracia,
hasta batiendo palmas los benditos
mientras ni pueden evitar que de las gabardinas
del fracaso y del alcohol les crezcan
abatidos pájaros
que vagamente me recuerdan
a la hirsuta soledad
de la que no he conseguido salir nunca.

Quizá en esta tierra el hombre sólo puede amarse y detestarse,
amarse y detestarse, sucesivamente, en el orden que prefiera.
Pero esta materia da apenas para un cuento,
y además creo que ya Borges —un fastidio—
escribió mejor de todo esto.

desvarío en frío

jueves, 13 de enero de 2011


hace frío
quizás solo tenga frío
porque mis pies desnudos
pisan el frío asfalto
de la fría noche
porque mi alma desnuda
siente el frío corazón
de tu fría mente
fríamente abandonada me siento
aterida por el frío que quizás no hace
hace frío
desvarío



en mi voz 


© 2011 pepamas

los reyes magos no existen

miércoles, 5 de enero de 2011






poema de David Pérez en mi voz





en mi infancia,
solíamos construir
nuestros juguetes
con nuestras propias manos;
con las chapas de las botellas,
plastilina, cristal y ciclistas de papel,
fabricábamos bicicletas
que competían por carreteras de tiza;
con los palos de las escobas,
clavos, gomas y pinzas de la ropa,
fabricábamos escopetas
que disparaban horquillas de acero;
en mi infancia, repito,
solíamos construir
nuestros juguetes
con nuestras propias manos;
quizá entonces ya intuíamos
lo que años más tarde
nos confirmaría la realidad:
los reyes magos no existen,
pero tampoco son los padres.

siempre toca

jueves, 23 de diciembre de 2010




en esta casa siempre toca

el año pasado te di un

este año te regalaré una


ilustraciones de mamaliga