mutatis mutandis

miércoles, 22 de octubre de 2008

variaciones sobre un texto de
Teresa Aburto Uribe


dices que nada cambia
otro golpe al despertador
repetido saludo al vecino
apretujones en el metro
el café antes del trabajo
tecleo ante un viejo ordenador
apretujones en el metro
un plato sobre la mesa
la serie de moda en la tele
tu cama vacía,
dices que nada cambia
y el que no cambia eres tú


en mi voz



© 2008 Alma

17 hablaron con Alma:

Anónimo dijo...

Puf, puf, puf, qué categórico y qué categoría al describir esa rutina desoladora...
Me temo que alguna vez habremos dicho eso de "nada cambia" y seguramente si te hubiéramos leído entonces entenderíamos lo que en realidad debe cambiar.
Y voy más allá, y te digo que seguramente yo debería moverme para cambiar cosas que son iguales desde hace tiempo.
Qué bien nos hace mirar a los demás y lo que dicen para despertar de los letargos.
Voy a ponerme un cartel en mi mesa que diga: si no te gusta, cámbialo!
A vre si algún día soy capaz...

Me has dado fuerza. No sé cúanto me durará, pero me ha dado fuerza.


Un beso!


P

Raúl dijo...

Si es que hay gente que se empeña en ver la viga en el ojo ajeno. Lo del dicho es algo así, ¿no? Pues eso.

Juanjo Montoliu dijo...

Todo cambia, a veces con mucha rapidez y otras con mucha lentitud, pero nada permanece inmutable.

El problema suele ser el sentido del cambio.

Besos.

"F. !" dijo...

Mutar... es un riesgo, oiga. Uno debería tener contratado un seguro de los buenos antes de atreverse a dar un paso tan colosal e irreversible como un cambio. Es que no todos están dispuestos a mudar de piel como culebras de campo.

Si existe una ley fundamental, ésa debería ser: No tendréis miedo al cambio. Tan fácil como difícil... de decir, no digamos de llevar a la práctica.

Por cierto, un 'amigo' me pide que te agradezca el regalo en forma de palabra que necesitaba para afrontar un combate. Alma, ninguno de los dos -ni 'él' ni 'yo'- habíamos pensado que ésa fuera la palabra clave. ¡Muchas gracias!

Desde mi naufragio, un saludo.

Anónimo dijo...

Y ...seguimos en el peregrinaje de las quejas ,sin mirarnos al espejo,cuando en realidad,no nos vendría mal dar un toque de atención a nuestros hábitos,conductas y humores.
Tenía deseos de conocerte pues leo los comentarios y ayudas en el espacio de Juan y otros amigos comunes.
Gracias por ser así.
Besucos

Єѕтnoм dijo...

Magnífica sentencia.
Un beso.

jlg dijo...

Igualmente creo que si uno no cambia, ya sea por miedo o por incapacidad espiritual, es el mundo el que lo va cambiando a uno, pero claro cambiar como victima no es cambiar como hace la sagrada serpiente de piel para ser algo nuevo de verdad. Así que concido que generalmente el que no cambia es uno, de mente, de vibración.

Estoy creído de que hay que cambiar de dogmas cada cinco minutos, así que el cambio debería ser costante e ir mas allá de cualquier rutina.

Abrazos!

jlg

Anónimo dijo...

Es más cómodo seguir así, como siempre. Dejarse llevar por lo rutinario. Es un esfuerzo grande eso de cambiar. En todo caso, que se encargue la vida de cambiarte. Dale tiempo, lo hará.
Un saludo

Anónimo dijo...

uf! que durillo... aunque me ha gustado -este tipo de poesía suele gustarme normalmente-

estoy de acuerdo con el texto, aunque a veces los cambios no tienen que implicar un cambio favorable ¿no?

-Jordi-

un abrazo muy fuerte

Raúl dijo...

Si mis entradas fueran una adivinanza, siempre serías tú la que te llevaras el gato al agua. No recuerdo haberte sorprendido nunca con un clásico.

Anónimo dijo...

A ellos no les suelen gustar los cambios...

;)...besotesssss

Feliciti dijo...

En algún momento tuve el placer de leer a Teresa Aburto Uribe, maravilloso cambio.
Fuerte Abrazo!

jlg dijo...

Seguro que no soy el unico que piensa asi! =D, prefiero dar mi vida para desaparecer todo esto y que no estemos que seguir viviendo entre estos dolores y abandonos, mundo de niños desnaturalizados y desanjelados, de maltratos y de intentos de superioridad, claro que estamos en en peligro pero somos los suficientemente orgullosos para mentirnos y creer lo contrario, que suerte!

Abrazos Alma!

jlg

- YOGUR - dijo...

Si oyes algo de ruido es que te estoy aplaudiendo :)

Desde luego, si uno mismo no hace nada por forzar el cambio, dificilmente lo va a hacer la vida por él.

Besos! ;P

Nikté dijo...

¿Estás ahi?
Que rápido me has entrao que me has asustao y tó.

Pues si, reflejas con una exactitud abrumadora esa realidad.
Pero la cambiaré de nuevo.

Estoy hasta las narices

Ya, no me pillas en un buen día

Besos locos

Anónimo dijo...

Dice Penélope...

Voy a ponerme un cartel en mi mesa que diga: si no te gusta, cámbialo!

Yo tuve uno en mi trabajo, que conoceréis, decía...

No critiques lo que otros no hacen como tú quiseras. Hazlo tú.

Cambiar simepre. Cambiar por dentro eternamente, sentirse vivo para afrontar los retos. Y ser valiente. Miedoso valiente, como yo.

Besosssssssssss...

Anónimo dijo...

Hola, ola de mar...
Me temo que no hay ni un sólo tren de esas características, y que el más parecido, dentro tiene mil trampas.
Seguro que él no cambia? Seguro sí, todos lo hacemos, para bien o para mal.., también al cambiar yo, la visión de los demás y lo que me rodea, cambia..Las cosas no cambian, és nuestra mirada.
Un beso o dos
Aire

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