la última copa

martes, 10 de junio de 2008



relato de Juanjo, la voz del silencio








Nunca acepto una última copa, pero ese día hice una excepción.
Los siempres y los nuncas están para no cumplirlos, y ella sabía cómo cambiar un no por un sí.
- Una copa más. Bebe conmigo.- susurraba.
El rojo de sus labios se confundía con el cereza del vino.
- Venga. Sólo una copita más. Lo estás deseando.- miraba con deseo.
Sus pupilas se convertían en fascinantes caleidoscopios.
- La última y nos vamos. Lo prometo.- decía equívoca.

Su blanco cuello se descubría de los dorados rizos.
Anulada mi voluntad por sus encantos incumplí mi promesa: bebí de la copa.
Sus labios se confundieron con su pelo, con su cuello, con el vino.Todo se mezcló en un torbellino gris difuso, mareante, turbio.

Mi torpe lengua apenas consiguió balbucear su nombre:
-
Lucrecia...
En efecto, fue mi última copa.



© 2008 Juanjo y Alma

15 hablaron con Alma:

Nikté dijo...

Que suertudo es Juanjo al tenerte a ti. Esas imágenes y tu voz con las que has ilustrado su relato es un verdadero regalo.
Corrijo lo dicho: Que suertudo somos.

Te doy un beso

PD: Un día me dirás como haces estas cosas.

Nikté dijo...

¿De veras?
Joe que fuerte, tia.
Por cierto has dado en to la diana, miedo me das.

Ains, hecho en falta a la leona, ella siempre me entiende aunque sea un absurdo.

Otro beso

Sara dijo...

Ya había venido antes por tu nueva casa aunque fue una visita rapida y no pude deteneme a decirte cuanto me gusta. Es muy como tu... bueno, muy como tu me pareces. Cómoda, entrañable, con colores, delicada...
También me gusta el relato de Juanjo. Hay que ver lo que se puede coneguir con una actitud melosa.
Para melosa tu voz....

Un abrazo Alma.

Sara.

Juanjo dijo...

Hay que ver cómo se pueden enriquecer unas pobres palabras con tu cálida voz y la excelente selección de imágenes.
Hasta apetece beberse la copa.

Muchos besos, y muchas gracias.

Raúl dijo...

Ya me gustó a mí el texto cuando lo leí. A pesar de ello, lo de tu voz es casi sobrenatural... Tu voz nos redime, Alma.

bardinda dijo...

Es la primera vez que paso por aquí, me ha gustado tu blog. Una bonita historia.

Un saludo,

DaNi dijo...

Qué intrigante! Y es que nunca puede uno bajar la guardia hasta el punto de quedar expuesto ante un exceso de confianza. Nadie conoce a nadie... ;)

Juan 43 dijo...

Querida voz de ALma.
Consigues relatar los relatos con apasionada fuerza. Beberte las letras con el alcohol de las vocales y el refresco de las consonantes. En esa mezcla tu ALma nos regala a un autor y el autor nos es regalado por tu Alma.
Y todos tan contentos.
Un beso enorme a cada una de tus cuerdas vocales.

¡ Salud !

Anónimo dijo...

Lo necesitaba, soy “drogodependientealmatico”.

Words, words, words...(William Shakespeare.Hamlet, Acto II)Your words.


PD:Hablo anónimo, para que no me culpes por mis pecados.

Marisol dijo...

Tu voz me encanta, ¿sabes? y la copa de vino me sabe a más.
Recibe un abrazo y te deseo un buen fin de semana.

Juan 43 dijo...

¡ Qué sería de mi, en este mundo bloguero, si no te tuviera !

Eres mi Reina. Hace mucho que no te lo decía.
Besos grandes.

¡ Salud !

Nikté dijo...

Ains, mi Alma, que esparaba hallar nuevas lindas cosas, pero está bien te perdono el finde, pero para el lunes a lo más tardar quiero nuevas correrías.

Te beso, toita

Esther dijo...

Ole, ole, ole! Me quito el sombrero. Magnífico!

Anónimo dijo...

Pues yo desde el trabajo ni veo la imagen ni puedo escucharte pero bueno por lo menos he leido el texto, el cual me ha gustado.

un abrazo.

-Jordi-

Sotto Voce dijo...

Imagino la emoción de Juanjo al ver, escuchar sus palabras en tu voz y en tu atractiva presentación.
A mi me ocurre cada vez que me escucho en tu Alma y es algo muy, pero que muy difícil de expresar lo que uno siente.
Genial el texto que ya leí en el espacio de Juanjo, y maravillosa vuestra mezcla.
No pares, sigue sigue, jajaja!

P.D. Estoy un poco como en un mundo borroso ahora a mi vuelta...espero espabilarme...

Besos mil a los dos artistas!

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